37 Segundos

por | Ago 6, 2021

¿Cómo sería tu vida si tuvieras una discapacidad?

Yuma es una artista de manga, tiene 23 años y vive con parálisis cerebral. Es una chica dulce y alegre que tiene grandes aspiraciones y talento para el mundo del anime. Yuma se desplaza por Japón con su silla de ruedas eléctrica, toma el autobús para ir a trabajar y regresa a casa al terminar el día. 

La cinta nos muestra una mirada sobre la discapacidad motriz; un tema del que no se habla lo suficiente y suele estar envuelto en un sesgo de vergüenza y dolor.  Sin embargo, en 37 segundos, la discapacidad no es una limitante, es una forma de ver el mundo; un mundo compartido en el cual la protagonista lucha por tener un lugar.

Yuma trabaja para su prima Sayaka, una artista influencer de anime; Sayaka mantiene a Yuma en el anonimato para mantener su imagen como artista, ya que presenta el trabajo de Yuma como propio.   Aquí existe una dura crítica a las condiciones laborales de las personas con discapacidad, un ejemplo en la cinta es que Yuma no suele recibir su sueldo completo con pretextos absurdos por parte de su jefa, además de no darle crédito, impedirle presentar su trabajo y también cierta discriminación por parte de las editoriales de manga. 

La vida en casa también tiene sus retos. Yuma busca su propio espacio e independencia ante una madre sobreprotectora que vive con temor de que alguien pueda no solo lastimar a su hija, sino con una certeza absurda de que su hija no es capaz de vivir sin ella.  

La historia narra un emotivo viaje personal, entre el descubrir sexual de una mujer con discapacidad, su necesidad de amar, la generosidad de los extraños, el significado de la amistad y el verdadero reto que implica madurar y aceptar que la vida depende de lo que hagamos de ella.

Uno de los grandes aciertos de la cinta es su protagonista, Mei Kayama, una chica con parálisis cerebral que asistió al casting de la cinta y se robó el corazón de la directora japonesa Hikari; incluso se modificó el guion original para potenciar la voz, los gestos y el aura de Mei.

Hikari, nos plantea también las consecuencias en la vida de los padres de un hijo con discapacidad, sus temores, la angustia, el cansancio, el miedo y también el amor incondicional; dando un giro a la historia y a la aventura de autodescubrimiento de Yuma reflejando en el personaje del padre ausente. 

Yuma sueña con lanzar su carrera de anime, cuando descubre el mercado del anime erótico, iniciando un despertar físico y emocional en el tema de la sexualidad, el romance y la conexión con otros.    Su primer obstáculo es que no cuenta con experiencia amorosa para que sus trabajos sean realistas y emocionantes para el público; entonces decide buscar novio….

Ganadora del premio del público en el Festival de Cine de Berlín 2019. 

Una cinta conmovedora, emocionante e inspiradora. Nos permite observar la discapacidad de una forma multidimensional, desde la mirada del cuidador, del empleador, de los amigos y de la relación de pareja. 37 segundos bastan para dar un abrazo, sonreír, dar las gracias o decir: te quiero. 

Disponible en Netflix.

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