El viaje de Chihiro

por | Jul 16, 2021

El 20 de julio del 2021 se cumplen 20 años del estreno de El viaje de Chihiro, la icónica película de Hayao Miyazaki, un referente en el cine de animación japonesa. 

Chihiro es una niña de 12 años que está viajando con sus padres a un nuevo destino. Por su actitud y mal humor sabemos que no está muy contenta. Durante el viaje se detienen a observar un tunel, al cruzarlo llegan a una pequeña aldea tradicional llena de comercios, aunque no de personas; el olor de la comida los lleva a un local lleno de deliciosos platillos; los padres comienzan a comer pensando que pagaran al terminar. Chihiro sigue molesta, se niega a comer y decide explorar un poco, al regresar con sus padres descubre que estos son ahora un par de cerdos. Ahí se encuentra con Haku, un silencioso chico de ojos verdes que le dice que tiene que irse y sacar a sus padres de aquí, ya que la noche se acerca y con ella nuevos peligros; el túnel se ha convertido en un mar y Chihiro empieza a desaparecer. 

Chihiro está ahora en un mundo mágico y ancestral, lleno de personajes misteriosos, algunos mitad animal mitad humano, brujas, espíritus que flotan, pulgitas saltarinas, cabezas rebotonas y viejas que se transforman en cuervo.  La cinta plantea el camino que recorre Chihiro para convertir a sus padres en humanos de nuevo y regresar a casa; narra ese rito de paso, de la niñez a la adolescencia, los obstáculos propios de la edad, el descubrimiento de la responsabilidad, la necesidad de independencia y el proceso de tomar decisiones.  

La trama de la historia es verdaderamente compleja, puede tener múltiples lecturas y detalles particulares a resaltar, muy del estilo de Hayao Miyazaki director y guionista. Es importante resaltar el trabajo de cada uno de los escenarios de fondo de la película, un nivel de detalle impresionante elaborado completamente bajo la tradición de animación japonesa, hecha a mano.  Las expresiones de los personajes, sus características físicas, conductas e incluso los ritmos sincronizados para empatar el audio original con el anime, una cinta belísima y muy cuidada.

Dentro de la cinta, podrás observar la tradición japonesa de la casa de baños, donde los clientes entran para bañarse dentro de las aguas termales. La idea de la magia y los dragones ancestrales y sus regalos para los humanos. El manejo del tema de la amistad, el honor, el agradecimiento a los mayores, la importancia y los secretos que encierra tu nombre. 

Hayao Miyazaki, afirma que El viaje de Chiriro es también un guiño a la nostalgia de un Japón antiguo, previo a la guerra. En varias secuencias se resalta el tema de la ecología, la basura, y unas construcciones en medio del agua que provocan graves daños en el dios del río. Existe un mítico personaje con el que se identifica la cinta y es Sin Rostro este espíritu que cubre su rostro con una máscara y adquiere las características físicas de quien devora, representa la ambición e incluso situaciones de discriminación y clasismo cuando los trabajadores de la casa de baños discriminan a Chihiro por su condición humana. 

Haku encierra un secreto, no solo trabaja en la casa de baños también es un dragón y tiene su propia magia que se desborda en amor por Chihirio; en ellos está esa complicidad y formas de acceder a esa historia personal que te conforma y que no puedes olvidar. Haku ha olvidado su nombre debido a un hechizo de Yubaba, la vieja bruja dueña de la casa de baños.  La cinta siempre está presentando personajes, nuevas acciones, pequeñas subtramas e historias en un universos lleno de significados dentro de la cultura japonesa que bien vale disfrutar.

El viaje de Chiriro se estrenó en México en 2003 y es ganadora del Oscar a la mejor animación en ese mismo año. 

La cinta es larga, más de dos horas. La recomiendo más para adolescentes que niños, debido a que por la duración puede ser cansada o tediosa. La música es muy al estilo de la animación japonesa y es preciosa. Me resultó bastante divertido verla en idioma original con subtítulos en español. La puedes disfrutar en Netflix.

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