Elena Garro -el tiempo del destino-

por | Ago 1, 2021

Fotografía: Margarita Parada

Elena Garro es una escritora con una mirada crítica, mordaz y poética sobre el mundo que le tocó vivir. Garro es una mujer atravesada por el arte, la necesidad de amor y una urgencia a explicarse e inventarse a sí misma a través del ejercicio literario, ahí donde podía ser libre.

Garro es una mujer que escribe sobre y en contra del paradigma machista, corrupto y totalitario del sistema patriarcal. Sus textos enfrentaron a los terratenientes del México post revolucionario por defender los derechos de los campesinos. Rebelde y eterna poeta, Garro inició un telar que buscaba poner énfasis en la lucha social, en la democratización por un país que empezaba a dar indicios de cambios.   

Elena Garro es hija de español y madre mexicana; desde su infancia tuvo acceso a la literatura y la danza. Soñó con ser coreógrafa, bailarina y actriz pero es, en la literatura donde encuentra un escenario para escribir y proyectar sus inquietudes y obsesiones.

La escritura de Garro está marcada por la dramaturgia, su necesidad imperante de representar la vida, en muchas ocasiones basada en su propia experiencia. En el periodismo, sus textos eran críticas al regimen político, análisis crudos de las diferencias ideológicas e investigaciones profundas sobre el tema de las mujeres. Elena no era mujer tradicional. Se sabía hermosa, culta y preparada. Viajes y largas estadías en otros países le dieron una visión del mundo más auténtica y menos idealista.  

En su obra, Garro innnova la narrativa con sus nuevas formas de manejar el tiempo, conviertiéndolo en personaje, promoviendo saltos en el tiempo, como se puede ver en el cuento “La culpa es de los tlaxcaltecas” o  “Los recuerdos del porvenir”.

“Una ola de ira inundo mis calles y mis cielos vacíos. Esa ola que no se ve y que de pronto avanza, derriba puentes, muros, quita vidas y hace generales.” 

― Elena Garro, Los recuerdos del porvenir 

Dentro de su imaginario se incluye la cosmovisión indígena, propia de su infancia en Iguala, Guerrero, la atmósfera de la revolución y la idea de la conquista estuvieron presentes en su obra. Al igual que el tiempo y el muerte sus motivos más repetidos a lo largo de su trayectoria literaria.

El ejército diseminado por toda la República ejerce sadismo y represión contra el pueblo, en particular sobre los indígenas (“¡Ah, si pudiéramos exterminar a todos los indios! ¡Son la vergüenza de México!”) y los líderes comunitarios. El país que describe Garro está raptado por una ola de violencia, producto de una guerra intestina y de un constante abuso de poder. La impunidad impera tanto en la ciudad como en el campo. Los crímenes no se persiguen, la justicia es un remedo, una pantomima casi teatral. “Habían establecido la violencia y se sentían en una tierra hostil, rodeados de fantasmas. El orden de terror establecido por ellos los había empobrecido. De ahí provenía mi deterioro”,” 

― Elena Garro, Los recuerdos del porvenir 

Su literatura es única, inquietante, abre heridas, apuntala dardos y cuestionamientos, destila culpa y miedo. Sus personajes femeninos añoran empatía y protección, pero viven bajo el regimen del miedo, la paranoia, la obsesión por huir, convirtiéndola en nómada, un fantasma, una mujer que no vive por intentar sobrevivir. Las mujeres de su obra son confinadas al silencio.

Su obra habla del miedo, la locura y las persecuciones. Hay misterio, desapariciones amores escondidos, sucesos extraños donde el tiempo y el espacio se configuran de formas.

(…) Entramos a una casa de portón grande, jardín descuidado y aromas diluidos del reciente verano. Había hojas en el suelo y un silencio solemne (…) Una tristeza impresionante se extendía por toda la casa: se diría abandonada o habitada por personas sin esperanzas.“Memorias de España 1937

Su vida estuvo marcada por el arte, los círculos de danza e intelectuales, la cosmovisión indígena, y una obsesión por la memoria que parecía su carcelera; su obra desafía los párametros de la escritura del siglo XIX, elementos mágicos, onirícos, surrealistas se revelan ante el lector y nos ofrece a una de las más grandes escritoras mexicanas,  que aún a 105 años de su nacimiento necesitamos leerla, comentarla, vivir sus letras. 

“Él sabía que el porvenir era un retroceder veloz hacia la muerte y la muerte el estado perfecto, el momento precioso en que el hombre recupera plenamente su otra memoria.” 

― Elena Garro, Los recuerdos del porvenir 

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