Tan lejos y tan cerca

por | Jun 7, 2021

Título original: Faraway so Close

“Al comienzo no existía el tiempo. Después de un momento, el tiempo comenzó como una explosión”….

Tan lejos y Tan Cerca es el cierre de la bilogía de Las Alas del deseo de Win Wenders. Esta segunda parte fue estrenada en 1993 y ganadora del premio del gran jurado del Festival de Cannes.

Esta cinta se centra en Cassiel, un ángel que gozaba los privilegios de la eternidad, de lo ya escrito, del sueño dulce del cielo. Esta vez su compañera es Raphaella, interpretada por la bellísima Nastassja Kinski, musa de Wenders en varias cintas de los 80´s.

Cassiel y Raphaella tienen una relación especial. Cassiel representa para ella un tutor, un maestro. Ella es un ángel inexperto explorando su alcance entre lo infinito del tiempo y el anhelo oculto y prohibido del ser humano.

Mientras que Las alas del deseo se inclinaba por una mirada introspectiva a través de los monólogos, la voz del narrador y el flujo de pensamiento de los personajes, en Tan Lejos y Tan Cerca, Wenders opta por un lenguaje más claro, diálogos cortos y profundos, el uso de símbolos para decir lo no dicho, para representar los impulsos y que el espectador llene los espacios en blanco. Para el guion, Wenders trabaja con Richard Reitinger y Ulrich Zieger. 

Si bien en la primera película se veía una Alemania dividida por el muro, aquí se refleja la nueva Alemania, en este estado de quién soy y dónde estoy en este nuevo mundo, en varios momentos de la cinta los diálogos apuntan: ¿esto es Berlín del Este?, ¿Dónde estamos?. La confusión alemana va a la par de la confusión de Casiel.

Las fronteras alemanas se diluyen igual que las fronteras del mundo etéreo del mundo físico, una conversación que plantea el director entre la soledad de los ciudadanos alemanes en esta nueva dimensión de su propia identidad histórica y la historia de Cassiel, ahora arrojado al mundo. 

Los ángeles tienen prohibido alterar el libre albeldrío de los humanos, pueden ofrecer consuelo y compañía pero no pueden intervenir en su vida. Cassiel es obediente, le gustan las reglas, el orden, su registro de la aurora y el surgimiento de la primera estrella; hasta que un buen día debe ofrecer su inmortalidad a cambio de la vida de una niña. Cassiel cae por amor a los humanos. 

Wenders introduce un personaje que desmarca la historia, un ángel caído que habita entre ambos mundos, entre los humanos y los ángeles. Vale aclarar que este ángel no es como Cassiel, hay un velo de misterio e inquietud que lo acompaña, Wenders permite que el espectador le ponga nombre, lo sienta cerca e incluso hasta lo comprenda. Este personaje es interpretado por Willem Dafoe, quien logra imprimirle un toque de perversión e ironía a su participación con los diálogos como flechas: “Lo invisible para los mortales no tiene importancia, y el transcurso del ese tiempo tiene otro ritmo. Siendo la ausencia del hoy, se escapa. Antes había un cielo y un infierno, pero ahora está el dinero. Ya no les interesa eso del “hombre nuevo”.

Para Cassiel la experiencia humana es una herida. Por primera vez siente la maldad del hombre, sus obsesiones, la duda instaurada en cada acción. La indiferencia le duele, lo desgarra y lo orilla a vivir una vida de mendigo. Es hasta que encuentra en el servicio al prójimo, disfrazado de trabajo, donde Cassiel vuelve a sonreír y empieza a acomodar las piezas de esta nueva vida. 

Durante la película, Wenders maneja también una crítica social a los nuevos placeres, quizás la materia prima para el nuevo muro, esta vez son las armas, la pornografía, el fantasma del nazismo y la apatía por la vida. Cassiel está en el centro de esta historia y debe tomar decisiones esta vez de la mano del ángel gris, solo guiado por la idea del tiempo en voz de Raphaella:

“El tiempo es oro.
Para la ardilla, el tiempo es una ardilla.
Para el héroe, el tiempo es heroico.
Para la puta, el tiempo es otro engaño.
Si eres gentil, el tiempo es gentil.
Si tienes prisa, el tiempo vuela.
El tiempo es tu siervo, si tu eres el dueño.
El tiempo es tu Dios, si tu eres el perro.
Somos los creadores del tiempo, las víctimas y los asesinos.
El tiempo es atemporal.
Y tú eres el reloj.”

El tiempo de Cassiel como humano es limitado, la eternidad es un instante y está esperando su regreso.

La banda sonora de la cinta es espectacular. Van a encontrar música de Lou Red, quien tiene una breve aparición en la cinta, también está una canción de Johny Cash y U2 entre otros. Incluso, en el video de Stay de U2, Bono se convierte en un ángel que recorre las calles de Berlin con su armadura en la mano. Un símbolo más dentro de la obra de Wenders.

La película maneja diálogos en inglés, alemán, francés e italiano. La puedes encontrar también en la plataforma MUBI subtitulada al español.

Te dejo con el diálogo de apertura de Cassiel y deseo que tu ángel te entregue el mensaje que necesitas.

You…
you, whom we love…
you do not see us…
you do not hear us.
You imagine us in the far distance…
yet we are so near.
We are messengers…
who bring closeness
to those who are distant.
We are messengers…
who bring the light
to those who are in darkness.
We are messengers…
who bring the word
to those who question.
We are neither the light,
nor the message.
We are the messengers.
We…
are nothing.
You are, for us…
everything.

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