José Gorostiza

por | Dic 9, 2021

Ventanas

¿No es éste un viaje

también —tan sólo —un viaje por tu mirada?

Mira: toda la ciudad enfrente

Miope

con sus oscuras antiparras de niebla.

¿O será que respiro

tan cerca

que te mancho los ojos?

Quiero escribir en el cristal “Te quiero”

¡pero toda la ciudad se enteraría!


Elementos

Tus ojos eran mi aire

y el aire para sí

jugaba a ser redondo, rodando.

Tus ojos eran mi aire y mi fuego,

y los dos entre sí

jugaban uno a mantener el otro, consumiéndose.

Tus ojos eran mi aire y mi fuego,

pero también mi agua

y los tres entre sí

jugaban uno a consumir el otro, manteniéndose.

Porque tus ojos eran

mi agua

mi fuego

y mi aire,

tengo transida de rumor el alma

como el árbol de pino la madera,

y tengo más: las raíces

anudadas a ti,

porque tus ojos eran

mi aire

mi fuego

y mi agua,

pero también 

mi tierra.


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